7 datos que demuestran cuánto plástico ahorras haciendo agua con gas en casa
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Cada burbuja tiene un coste que no aparece en la etiqueta: el plástico. Si eres de los que no puede vivir sin su agua con gas, probablemente arrastres a casa packs y packs de botellas cada semana. La buena noticia es que hay una forma de seguir disfrutando de tu bebida favorita reduciendo drásticamente esos envases. En este artículo repasamos, con datos reales, cuánto plástico ahorras al hacer agua con gas en casa y por qué una máquina como CONGAS es una de las decisiones más sencillas para vivir de forma más sostenible.
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Por qué el agua embotellada es un problema de plástico
Antes de entrar en los números, conviene ponerse en contexto. El agua embotellada es cómoda, pero deja un rastro de envases de un solo uso que la mayoría de veces solo se usan durante unos minutos. Y aunque solemos pensar que "todo se recicla", la realidad es más complicada de lo que parece. Vamos a verlo dato a dato.
1. En España se consumen unos 3.500 millones de botellas de plástico al año
Las cifras hablan por sí solas: en España se calcula un consumo aproximado de 3.500 millones de botellas de plástico al año, lo que equivale a cerca de 100 botellas por persona. Multiplica eso por los miembros de tu hogar y por los años, y el volumen de envases que pasa por tu cocina es enorme.
2. Un consumidor habitual de agua con gas puede gastar más de 300 botellas al año
Si el agua con gas es tu bebida de cabecera, tu huella de envases se dispara. Se estima que una persona que consume agua con gas de forma regular puede llegar a usar más de 300 botellas de plástico al año. Ahí es donde una máquina casera marca la mayor diferencia: cuanto más agua con gas bebes, más botellas te ahorras.
3. Un solo cilindro de CO2 sustituye a decenas de botellas
Aquí está la clave del ahorro. Con una máquina de gasificación en casa, un único cilindro de CO2 puede producir hasta 60 litros de agua con gas, evitando alrededor de 180 botellas de un solo uso. En lugar de comprar, cargar y almacenar packs, solo rellenas tu botella reutilizable, la gasificas y listo. El cilindro se recarga o se intercambia cuando se agota, sin generar residuo por cada litro que bebes.
4. "Reciclar" no es tan eficaz como creemos
Solemos justificar el consumo de botellas pensando que se reciclan todas. Sin embargo, un análisis de la consultora Eunomia apunta que, frente al 71 % que se declara de forma oficial, la tasa real de recogida separada de botellas de plástico en España rondaría solo el 36 %. Es decir, una parte importante de esos envases no acaba realmente reciclándose. La forma más segura de reducir residuos no es reciclar mejor, sino generar menos plástico de partida.
5. Menos botellas también significa menos transporte y menos emisiones
El impacto del agua embotellada no termina en el envase. Esas botellas se fabrican, se llenan, se embalan y recorren largas distancias en camión desde el origen hasta el supermercado y hasta tu casa. Cada uno de esos pasos suma emisiones. Al producir tu agua con gas directamente en la cocina con agua del grifo, eliminas buena parte de esa cadena logística y contribuyes a reducir la huella de carbono asociada a tu consumo.
6. Además del plástico, ahorras en la cesta de la compra
La sostenibilidad y el bolsillo suelen ir de la mano. Aunque una máquina de agua con gas supone una inversión inicial, a medio plazo te ahorras la compra constante de packs de agua carbonatada. Y hay ventajas prácticas que no se ven en el ticket: no cargar peso desde el supermercado, no quedarte sin existencias y liberar el espacio que antes ocupaban las botellas en la despensa y el cubo de reciclaje.
7. Con la nueva normativa, reducir envases es más relevante que nunca
La legislación va en la misma dirección. Desde el 1 de enero de 2025, las botellas de plástico PET de hasta tres litros comercializadas en España deben incorporar al menos un 25 % de PET reciclado (rPET). Es un paso positivo, pero refuerza la idea de fondo: el envase de un solo uso es un recurso cada vez más regulado y costoso. Optar por un sistema reutilizable te adelanta a esa tendencia.
Cómo CONGAS convierte el agua del grifo en tu alternativa sostenible
CONGAS es una máquina de agua con gas pensada para que disfrutes de tus burbujas en casa sin depender de las botellas de un solo uso. El funcionamiento es sencillo: llenas tu botella reutilizable con agua, la gasificas al nivel de burbuja que prefieras y la tienes lista en segundos. Cada litro que preparas es un litro que no compras embotellado, y cada cilindro que usas sustituye a decenas de envases de plástico.
Es una de esas decisiones pequeñas en el día a día que, sumadas a lo largo del año, tienen un impacto real: menos plástico en tu cocina, menos peso que cargar y una forma más consciente de disfrutar del agua con gas.
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